El templo de Nuestra Señora de la Asunción del Convento de San Francisco en Tlaxcala, hoy catedral, fue construido entre 1537 y 1540 en una colina dentro de la ciudad.

Se distingue por la sobriedad de su fachada, altares barrocos, imaginería, torre exenta, vecina de la Plaza de Toros y el magnífico artesonado de madera de cedro del bajo coro, techumbre del templo con motivos mudejares, decorado de lazos y estrellas dorados, apoyados en tirantes que son en conjunto uno de los más notables ejemplos de éste estilo en México.